Cómo se pasa la vida

¡Hola! ¿Ya viste mi nick? No nací para amar todos los días a la misma hora por el mismo canal ni en la misma cama. ¡Esta de huevos! ¿Verdad? Es de la agenda Mujeres, de Rosa Maria Roffil. ¿Se oye muy ardido? Ya sabes, ¡casi ni sufro por los hombres! Lo que más problemas me causa es el amor, de hecho me frustra, sólo por eso sufro. Pero ya ni eso, la neta me hace feliz sentir esto, lo estoy disfrutando un chorro. Me alegra sentir que un hombre no es para mí y no estoy loca, es simple: lo que pudo ser se frustró por personas entrometidas.

¡No manches, este ultimo romance esta de huevos! Te explico: Hace cinco años conocí a este amigo. Yo le presente a su novia hace cuatro años. Bueno, terminaron hace dos meses. Ese wey y yo éramos super brothers, teníamos nuestro “quever” desde hace dos años, pero sin sentimientos; pura carne. Pero hace un mes me enamoré. ¡Sólo hablo de él! Se lo dije el mismo día de su viaje a un retiro espiritual en el D.F., según para saber si realmente amaba a su ex o no. Le dije: -Te quiero un chingo… me enamoré de ti… estoy dispuesta a hacer todo a mi alcance con tal de verte feliz-. Me contestó que entonces anduviera con él. ¡Me puse a temblar! Le dije: -Decide, si amas a tu ex pues chido y si no,  también chido-. Luego, como novela vespertina, agregué: -Tú ponte chido en el retiro y sé feliz, no te preocupes por mí-. Siete días después le hablé y se portó super cortante. ¡No mames! Jamás, en cinco años de conocernos, se portó así de horrible. Derramé mis primeras lágrimas por él, y lo mandé a la chingada no sé cuantas veces, pero también sonreí un chorro, y me puse feliz por sentir esto. Lamento que se acabe el sexo, la amistad, su compañía, y todo por un puto retiro.

Jack

jack | Cómo se pasa la vida | 7 Julio, 3:11pm | 4 comentarios

para Fernando, con cariño

 

… fue llevada hasta usted por MadeInHeavenFilms®. Agradecemos a Dios®, por su destacada participación en el papel especial de Dios®, y la idea original de crear el cielo, el mar, la tierra, y a nuestros padres: Adán® y Eva®. Gracias también a Jesucristo®, hijo de David® e hijo de Abraham®, quien fue padre de Isaac, y éste de Jacob, quien a su vez fue padre de Judá y sus hermanos. De la unión de Judá y Tamar nacieron Farés y Zera. Farés fue padre de Serón, y Serón de Aram. Éste a su vez fue padre de Aminadab, padre de Naasón, y éste de Salmón, quien se unió a Rahab, naciendo Booz, padre de Obed y Rut su madre. Obed fue padre de Jesé, al que se le agradece haber sido padre del mundialmente conocido Rey David®.

  David® fue padre de Salomón® y su madre la que había sido esposa de Urías. Salomón® fue padre de Roboam, que fue padre de Abías. Luego vienen los reyes Asá, Josafat, Joram, Ocías, Joatán, Ajaz, Exequias, Manasés, Amón y Josías. Josías fue padre de  Jeconías y de sus hermanos, en tiempos de la deportación a Babilonia®. Después de la deportación a Babilonia®, Jeconías fue padre de Salatiel y éste de Zorobabel, padre de Abiud. Abiud de Eleacim, y Eleacim de Azor. Azor de Zadoc. Zadoc de Aquím y éste de Eliud. Eliud fue padre de Eleazar, Eleazar de Matán y éste de Jacob. Jacob fue padre de José®, esposo de María®, de la que nació Jesús®, llamado Cristo®.

  Gracias a éstas inaugurales 42 generaciones, y las que acontecieron luego, que han poblado y arruinado con admirable disciplina al planeta. Por último, hacemos una mención especial a la primerísima actriz: La Muerte®, por el simple hecho de existir. A todos y cada uno gracias… por los siglos de los siglos.

Jack®

 

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jack | Cómo se pasa la vida | 13 Junio, 12:41pm | 1 comentarios

Era abril de 2003 y en la ciudad de Palenque el calor de casi cuarenta y tres grados me tenía bebiendo un suero tras otro. En el televisor del restaurante la exclusiva; un programa especial: Adela Micha entrevistando a un sudoroso y obeso gobernador tabasqueño, a orillas del Río Grijalva. Luego de hablar sobre lo lindo del paisaje y de lo amable que era la gente, la Micha descargó: “Gobernador, no podemos dejar a un lado una realidad que es alarmante, y esa es el alto índice de suicidios entre la población tabasqueña. ¿Cuáles cree usted son los factores que llevan a un ser humano a tomar una decisión así? El señor Andrade, con las axilas, el cuello y el rostro empapados de sudor, tuvo un ligero parpadeo: “Señorita Adela, esto no es nuevo. El alto índice de suicidios entre los ciudadanos de tabasco no es otra cosa que una cuestión meramente cultural. Recuerde usted que desde los Olmecas ya se practicaba la inmolación; es una herencia de nuestra rica cultura ancestral”. ¡El cínico gobernador había dicho una mentira atroz!

Una cosa son las extraordinarias frases y anécdotas, como la de aquel super héroe quien, al pedirle una demostración de su poder, confiesa que sólo puede hacerse invisible cuando nadie lo ve; o el personaje dueño de un mono que adivinaba el pasado; el taller mecánico donde se brinda servicio las 28 horas; la insólita arma de fuego en estado de ebriedad, o aquella nota periodística: Prostitutas caen en acción. Pero el gobernador de Tabasco rebasó los límites de lo fenomenal.

El rostro de la periodista quedó congelado en medio de aquel calor infernal. ¿Desempleo? ¿Desintegración familiar? ¿Alcoholismo? ¿Drogadicción? ¿Miseria? ¿Explotación? ¿Ignorancia? ¿Carestía? No, que va, la culpa es del olmeca.

Jack

jack | Cómo se pasa la vida | 13 Mayo, 4:28pm | 2 comentarios

El jueves 20 decidí alejarme de mi paquete vacacional "Acapulco en la azotea", y acompañar a mi familia a una caminata por el Zoomat. El recorrido incluía raspado de sabores y palomitas. Muy a mi pesar, el zoológico estaba atestado de turistas. Sin embargo eso no me amilanó, resolví afrontar el reto de "un paseo tranquilo" y redescubrir un espacio que, según yo, conozco hace más de 20 años.

Pagamos la entrada, iniciando con la visita a las tortugas y cocodrilos. Continuamos por un amplio corredor para ser recibidos desde la altura con un circo aéreo de excremento, cortesía de los monos araña. Llegamos a la Casa Nocturna. "Espere 30 segundos para que su vista se habitúe a la oscuridad" "Se prohíbe usar flash". Hicimos lo propio. A medio recorrido un gordo insolente, abriéndose camino a como diera lugar se plantó frente a una de las urnas y ¡Flash! ¡Nos encegueció a todos! Mi sobrina lo regañó sin pudor alguno, provocando la huida del obeso turista. Molestos aún por el incidente, fuimos al herpentario -repleto de visitantes- para oír: "Cuanto iguanaje, como para un caldito" "Estas culebras son de plástico, son falsas" "¿Dónde se les arroja la comida?", golpeando sin precaución los cristales. Los "flachazos" continuaron todo el trayecto. Los animales se escondían asustados.

Entonces entendí. ¡Los cernícalos éramos nosotros! Las diferentes especies estaban protegidas, encerradas lejos de la turba que apareció esa tarde. Nosotros los perfectos salvajes que, insolentes y soberbios, creemos que un zoológico existe sólo para "divertirnos". Decidí volver a mi paquete vacacional "Acapulco en la azotea", lejos de la gente, con Tecates, limones y botana; escuchando cumbias y leyendo a Jodorowsky.

Jack

jack | Cómo se pasa la vida | 2 Abril, 8:19am | Comentar acerca de esto

Barrio Niño de Atocha, 1980. / "¡Toño! ¿Ya estás listo pa'l eclipse?" Salgo emocionado a la esquina. Es mi primera pelea. Siento que estuve preparado desde siempre. "Hay que hacer harta bulla porque un perro malo se quiere comer a la Luna". Lleno un bote de X bebida con piedras. La batalla comienza. El feroz cánido oculta su negrura con la noche, intenta tragarse al Astro. Entonces los gritos, ruido de media docena de niños con botes por armas. La Luna comienza a oscurecerse. La batalla parece perdida. El Negro, su hermano y yo nos miramos un segundo. Giramos la vista al cielo para gritar: "¡Pinche perro verga!" "¡Chinga tu madre!". Pronto se unen otros, gustosos, lanzando potentes insultos hacia el cosmos. Ésta  empieza a recuperar su color. Algarabía total. "¡Ya casi ganamos! ¡Hay que seguir!". Arrojamos la última ofensiva impetuosos, teniendo por recompensa una Luna plena. Brincos y apretones. La celebración es sincera. Cumplimos sin saberlo un rito antiguo; salvar esa noche un nuevo amanecer del Quinto Sol.

Barrio de Guadalupe, 2008. / Hace minutos terminó el eclipse Lunar. Lo vimos desde el techo de casa. "Yo peleé alguna vez esta batalla", le digo a mi compañera. A media interposición bajo la vista para descubrir en una tienda de chácharas a dos chicas viendo el suceso por televisión, como si se tratara de otro cielo; de otro planeta. En las calles nadie mira. Gente deambulando sin saber que arriba, en la oscura noche, un ser maligno está devorando al mito, avasallante; sin resistencia alguna de la ciudad idiota. ¿Amanecerá?

Jack

jack | Cómo se pasa la vida | 31 Marzo, 9:38am | 2 comentarios

Viernes por la noche. Serenata con Mariachi. Son de la negra. Fiesta. ¡Ja ja jay! Los mariachis callan. Gracias muchachos. Auto en retirada. Calle en silencio. Gritos. ¡No por favor! ¡Ay! ¡Déjame en paz maldito! Ruido de muebles. Objetos que caen. Cristales rotos. Llanto. ¡Lárgate hija de la chingada! ¡Pinche vieja puta! ¡Malagradecida! Portazo. Señora sentada sobre la banqueta. Rostro maltratado. Lágrimas. Llaves en mano. Noche fría. Silencio. Mirada perdida. Reflexiona. Basta. Esto no puede seguir. Son muchos años de humillaciones. Ya no más.

Lunes por la mañana. Desayuno. Ni una palabra. No hay hijos. El señor al trabajo. La señora a la escuela de Karate. Entrenamiento. Disciplina. Instrucciones. No pierdas de vista al enemigo. Muévete como mariposa. Ataca como serpiente. Llave acá. Golpe allá. Los siguientes días idénticos. Ejercicio intenso. Objetivo claro. Todas las ventajas. Ansia.

Viernes por la noche. Serenata con Trío. Amor perdido / si como dicen es cierto que vives / dichosa sin mí. Pago. Auto en retirada. Calle en silencio. Al interior de la casa movimientos de mariposa. Ataques de serpiente. Letal. Preciso. Objetivo neutralizado.

Lunes por la mañana. Desayuno. El señor avergonzado. Te juro que no vuelve a suceder. Yo te amo chaparrita. ¿Quieres ir este viernes al cine?. Haré lo que mandes bodoquito. Ella satisfecha. Dignidad recuperada. No gracias, no tengo tiempo. El viernes tengo torneo. El 1.52 de estatura. Ella 1.76. Un hogar feliz.

Jack

jack | Cómo se pasa la vida | 10 Marzo, 11:25am | Comentar acerca de esto

El acto mágico

 

... un día recibió a un hombre que estaba al borde del suicidio porque no soportaba la idea de quedarse calvo a los 30 años. Había probado todos los tratamientos posibles sin éxito. El hermano le preguntó por boca de la anciana (Pachita): "¿Crees en mí?". El hombre respondió afirmativamente, y de hecho, tenía fe en Pachita. El espíritu le dio entonces estas instrucciones: "Consigue un kilo de excremento de rata, orina encima y mézclalo bien hasta obtener una pasta que te aplicarás en la cabeza. Este remedio te hará crecer el pelo". El hombre se quejó suavemente pero Pachita insistió, diciendo que, si quería evitar la calvicie no había más remedio. Él decidió entonces someterse a este insólito tratamiento. Tres meses más tarde volvió a visitarla y le dijo: "Es muy difícil encontrar excrementos de rata, pero al fin localicé un laboratorio en el que crían ratas blancas. Convencí a un empleado para que me guardara los excrementos. Cuando reuní el kilo, oriné encima, hice la pasta y entonces me di cuenta que me daba lo mismo no tener pelo. Por lo tanto, no usé el ungüento y decidí aceptar mi suerte".

 

Alejandro Jodorowsky

(Psicomagia)

jack | Cómo se pasa la vida | 23 Julio, 7:47am | 1 comentarios

 

Una mañana de febrero de 2006 en la oficina, se me acerco con cara de alarma "R", compañera de trabajo, para decirme en tono lapidatorio:

-Jefe, ¿sabía usted que en estos días está anunciado que el mundo se va a acabar?-

¡Sóbate! Uno que no está acostumbrado a este tipo de noticias tan ligeritas, se me indigestó rápidamente sin haber desayunado. Iba a soltarle una "filípica" cuando agregó:

-¡Se lo juro! Lo dijeron en la televisión hace días unas adivinas, de esas chingonas que predicen el futuro ¡De verdad!

Ante tal argumento no me quedó más que rendirme, y entonces le pregunté qué era lo que opinaba al respecto, digo, sin afán de burlarme, intentando de la manera más sabia un ejercicio matutino de gimnasia mental. "R" fijó su vista en algún punto de mi escritorio, respiró profundo, se acomodó en la silla y dijo, con ingenuo alivio:

-Pues miré, se acabarán mis deudas. Ya no voy a deber en Fábricas de Francia, ni en Electra, ni a...

Y se siguió haciendo un recuento de las cosas que ya no le preocuparían. Ese día aprendí algo más sobre los "mundos posibles" y los "mundos emergentes", quedándome claro que las teorías de salón, los agudos estudios sobre la expansión y contracción del universo, amén de la física cuántica y los "mundos paralelos" valieron madre ante la teoría de "R", a quien le urgía desaparecer "su mundo" y escapar adonde fuera posible. Ni hablar. Un candor de mujer.

Jack

 

 

Mi andar por la plaza central me ha permitido ser testigo de la implementación de un nuevo programa de asistencia social; su nombre: Amanecer. Dicho programa otorga 500 pesos a personas de la "tercera edad" que acrediten ser mayores de 65 años. Una cantidad que está planeada como "pensión" para aquellos que no lo tienen.

Pues bien, sucedió lo que muchos adivinaron pero nadie se atrevió a cuestionar: Un trato poco digno. El saldo: Ancianos extraviados, desmayados, fracturados; caídas que laceraron rodillas, codos y quijadas, además de agresiones físicas y verbales entre ancianos y asaltos a una cuadra del Palacio de Gobierno; en fin, condiciones mínimas para atender a más de un millar de personas por día (y creo que me quedo corto) quienes se dieron cita buscando el beneficio gubernamental (sin mencionar otras linduras que de acordarme me dan tristeza). ¿El costo - beneficio? Tardaremos en saberlo.

La pregunta es: ¿Cuánto tiempo tendrá que pasar para entender que la solución no es "regalar" sino crear las condiciones laborales que sean el cimiento de una sociedad más justa y equitativa en el reparto natural de sus riquezas? En honor a la verdad no es tan difícil, pero el negocio que se esconde atrás de estos programas es más poderoso.

Me viene a la memoria lo sucedido en Santiago de Chile, a principios de los setentas. En las promesas de campaña, un señor de apellido Frei tenía como "slogan": Conmigo los niños pobres tendrán zapatos. La gente, entendiendo que esa no era la solución, fue más allá, pintando debajo de los carteles: Con Allende no habrá niños pobres. Salvador Allende ganó las elecciones y meses después murió a manos de sus  militares en un triste golpe de estado.

FRANCOTIRADOR

 

La Chola es mi compañera en estos andares culturales en la plaza central. Amén de ser una chica con una belleza peculiar, goza de un lenguaje más que florido, con giros idiomáticos que rayan en lo surrealista. Hace ya días que no deja de hablar ni un minuto del "D". Dice que es un chico guapo y que a ella le gusta porque es tierno. Una tarde, cuando la marimba Al pie del Cañon tocaba Soy buen tuxtleco, volteó a verme para preguntar, con la energía que le dan 22 años cumplidos: -Oí vos verga, ¿no me veré muy zorra si le escribo un mensaje al "D" para invitarlo al antro?- Apenas me recuperaba de la descarga, cuando agregó: -Ya le marqué a su cel pero no contesta, ¿qué hago? Ya pues, dime. Sólo recuerdo que la animé a continuar con su empeño sobre los huesos del mentado "D".

Anteayer llegó a la oficina para decirme con cara de asombro: -El sábado fui a una fiesta ¿y a quién crees que ví? ¡Al "D" abrazado de una pinche vieja güey!- Me preparé para una descarga de fuego verbal: -Y mira, si estuviera mejor que yo lo paso pero, no mames, está bien jodida, porque una sabe reconocer cuando otra chica está mejor o es un cuero y uno dice uta, ni pedo, pero esa vieja güey, no mames! Entonces se puso de pie, posando a una cámara imaginaria, interrogándome: -¿Tú cómo me ves?... La neta-.

Se supone que en estos casos uno se despepite en elogios pero no, no fue mi caso. Solo me limité a verla al tiempo que sentía cómo nuevas arrugas se marcaban en mi frente. Me sentí viejo ante tanta luz, tanto poder que nunca había experimentado y sí, me sentí mayor; anciano a mis 33. Antes de esto, para consolarme, repetía que no era ni viejo ni joven; simplemente experto... ¿Pero experto de qué? Cuando regresé a mi casa fui directo al espejo y descubrí que ya faltaban cabellos en mi frente, y que alrededor de los ojos había arrugas y piel reseca, sin la vitalidad de La Chola quien, avasallante, me había ubicado de golpe en el contexto de mi propia historia: más cerca de la muerte.

Hugo Antonio Montaño López

 

jack | Colaboradores, Cómo se pasa la vida | 12 Marzo, 10:46am | 2 comentarios

Dios a veces existe y a veces no, todo depende del cristal o la fe con que se mire. Hace unos cuantos domingos llegamos puntuales a nuestra cita cultural en la plaza central. Saludamos a los amigos de siempre y caminamos alrededor del escenario sin percatarnos que una pequeña bolsa se encontraba tirada a centímetros del equipo de sonido. Hacíamos bromas de que sólo unos dementes como nosotros trabajábamos en un día que hasta dios eligió como descanso cuando, agotado, terminó de hacer el cielo, los mares y la tierra.

Una señora se acercó hacia nosotros, se agachó y levanto la pequeña bolsa, nos vio un poco extrañada diciendo: -¿Es de alguno de ustedes este dinero?- Cruzamos miradas cómplices y segundos después, al unísono respondimos con cara de idiotas en día domingo: ¿Dinero?. Entonces abrió el envoltorio que reveló una cantidad considerable de billetes, que a más de uno le habría quitado de apuros. Lo guardó al tiempo que nos decía mirando hacia catedral: -Bueno, como esto no es de ninguno, entonces lo entregaré a la iglesia-. Esta vez cruzamos  miradas que decían: "¡dorminos cachetona pa' que te soñemos!". El gordo contraatacó diciendo sin tapujos: -Señito, lo va usté a dar a los más ladrones que existen!-. Ella se le quedó viendo, furiosa. Se dio media vuelta y caminó con rumbo a catedral, mientras que el resto, por tercera vez, cruzamos miradas pero contra el gordo. El meco dijo en perfecto zoque: -¡Idiay vos salado! ¡Lo cagoteaste todo! ¡Orita esa tu mera madre se adestar riendo! ¡Merito en tu carota restregó el dinero, jodido!-

Después de las risas vino el silencio, segundos después reiniciamos la preparación del foro, callados, tratando tácitamente de entender cómo a veces dios juega a los dados de extraña manera, pone pruebas y la falta de atención nos hace ciegos, tanto, que no vimos  nuestro "domingo" y lo despreciamos irremediablemente... carajo.

Hugo Antonio Montaño López

 

He tenido el gusto de asistir a la plaza central diariamente durante más de un mes, y lo he visto como nunca. En él deambulan personajes que siempre aparecen con la precisión de un reloj para vivir como sólo ellos saben: Locos. Saltan al ritmo de las campanas de catedral, corren y se esconden de seres invisibles o se sientan tranquilamente a platicar de lo "fuerte" que está el calor o de lo "dura" que es la pinche vida. Luego se ríen a carcajadas, insultan molestos a quien se atraviese para regresar en minutos y preguntar si no de casualidad te sobra alguna moneda que "regalés".

Entonces, con la agudeza y claridad que me dan dos tarjetas de crédito bancario, cuatro  departamentales, dos celulares, un sueldo regular en el gobierno del estado, además de  credencial de elector y CURP, pregunto:¿Quien está realmente loco? ¿Quién es gente normal?

Por ejemplo, una mañana de un día cualquiera, suena uno de mis dos celulares y escucho una voz con acento chilango que me recrimina la falta de pago de X tarjeta, luego me intimida con eso de los intereses y realmente me asusto y le digo que no tuve tiempo de ver los estados de cuenta. A media conversación me percato que estoy confesándome con un cabrón que no conoce mi quehacer como hombre normal que va a la oficina de ocho a cuatro, toma un espacio para comer y a las cinco, puntual, llega a la plaza central. Espera al grupo en cuestión. Inicia un foro cultural después de arriada la bandera nacional y se aguanta las ganas de bailar, evitando por supuesto charlar sobre el calor, lo cara que está la pinche vida o reír imbécilmente de la llamada en la mañana porque sin darme cuenta se ha ido otro día sin depositar a X banco.

En fin, un hombre normal que simula sentirse a la medida de su cartera.

Hugo Antonio Montaño López

 

Ayer me enteré de tu muerte y fue un golpe muy duro. Y no la muerte, que conocimos bien estos últimos años, sino TU muerte, hermano... amigo. Tú sabes que siento las cosas fuertemente, y alguna vez me dijiste que había que ser más sensible, más abierto, y ahora me arrepiento de no haberte hecho caso, porque quiero llorar y no puedo. Porque cuando pienso en tí, te pienso vivo, charlando los fines de semana, platicando de pendejada y media mientras trazabamos los planes del día sábado, que no eran otra cosa que unos tragos en Las Laminitas, con carraca, cuerito y frijol refrito; y tragos.

Queda la deuda de aquel mítico recorrido con los compas y con vos, desde la cantina El Nivel hasta la Hija del Apache; lo juro.

Podría rifármela diciendo que ayer entraste en la muerte partiendo plaza, cabrón, con tus cejas altivas y tu bigote soberbio, llevando en el hombro derecho el capote y en la izquierda ese piélago de historias que ya no contarás. Andarás metiendo a varas cada adjetivo rejego, cada personaje irreverente, dando pases de pecho con el único afán, como me dijiste un día al calor de unas tecates en La Guadalupana, de lograr una buena cuartilla al día. No una cuartilla perfecta, sino una buena cuartilla, que permita entonces construir eso que te apasiona tanto: la historia de la vida.

Allá andaras maestro Rafa, hermano... amigo. Allá andarás con palabras bajo el brazo, con la sed de siempre y el corazón al aire, partiendo plaza en los terrenos de nuestros recuerdos encabronadamente generoso, terco, combativo.  

Hugo Antonio Montaño López

 

Fue en el año de 1992. Asistí a buscar empleo en la disquera SONOSUR. Lo hice acompañado de mi tío Quincho, quien habló por mí y de buenas a primeras ya pertenecía a la empresa. Fue el hijo del maestro Paco Chanona quien me dio un “tour” por las instalaciones, y me presento a quien sabía todo el “teje y maneje” del estudio de grabación (he olvidado su nombre), pero que tenía un pequeño inconveniente... no sabía leer ni escribir. Sin embargo era un hacha para manejar la consola. Esto se explica por una sencilla razón: los japoneses construyen siempre en “varios niveles de lectura”, esto es, que además de rotular con términos en inglés las funciones de los aparatos, marcan con colores los botones (agudos: verde, graves: naranja, etcétera) y mi colega manejaba los colores a la perfección!

En fin, un buen día llegó la Marimba Internacional Reyna Frailescana a grabar dos discos. Y lo hicieron en tiempo record: un día.

El negocio estaba así: por hora de grabación había un costo (más de $100.00, no recuerdo la cifra exacta). Así que la operación era sencilla: entre más horas, más dinero! Me dieron las indicaciones respectivas sobre las reglas de grabación en el estudio, y algunos trucos para “alentar” (del verbo retrásalo a más no poder) la grabación. Sin embargo ellos andaban como relojito. Una pieza tras otra sin faltas de consideración. Agoté todos los recursos para aplicar el verbo antes mencionado (que canalla fuí), y al final ya no tenía más argumentos para el retraso de las ejecuciones. Tan organizados estaban, que traían una mega barbacoa en el camión de la agrupación (donde me “empujé” varios de surtida), para después seguir sin detenernos hasta la noche. No sé si algún otro grupo tenga este record digno de concurso.

Ah, lo olvidaba, no me pagaron.

jack | Cómo se pasa la vida | 4 Agosto, 7:28pm | 1 comentarios

Mi relación con las máquinas se reducía, hasta hace algunos años al transporte colectivo, saca puntas electrico y cajeros automáticos. De aparatos electrónicos los televisores, minicomponentes y teléfonos celulares. Pero apareció una máquina electrónica, si se puede llamar así, que cambió mi perspectiva de la realidad: La computadora.

Me inicié con una "tapircita ensamblada", en el año de 1998. Me maravillé con tanto despliegue tecnológico. Aprendí, según yo, todo lo que se necesitaba para entenderse con los diferentes programas de Windows. Y así como el catecismo enseña, que antes que cualquier otra cosa existe el infierno, lo primero que aprendí del mundo Windows fue que existen los virus. Vaya analogía!

Después me fuí dándo cuenta de una constante invariable con las computadoras: sus fallas continuas en intervenciones claves de la sociedad y del mundo. Cómo olvidar el terrorismo cibernètico cuando la cuenta de los años supuestamente generaría un caos mundial, por falta de ceros (1999-2000).

Pregúntome... ¿Quién dice que hacer y cómo hacerlo a las computadoras? ¿Quién las programa? o ¿Se programan solas? ¿Se estará cumpliendo lo que tan sólo en ciencia ficción imaginaron Ray Bradbury o Issac Asimov?.

Porque si es así, se confirmaría entonces la sospecha de que fue una "computadora fundamentalista" la que provocó la "caida" del sistema en las elecciones de 1998. O que una "computadora de estado" fue la autora intelectual de la reciente manipulación sobre la captura de votos en las elecciones presidenciales del 2006, en nuestro país.

Es más, si en el trabajo o en su casa, usted está usando una computadora y ésta comienza a "fallar" por no sé qué maldita razón, hable con ella, sea discreto. Trate de entenderla. Seguro existe algún rencor u odio hacia alguien o algo y eso no le permite funcionar como usted le ordena; de verdad. No es falta de pericia ni torpeza suya. Usted esta bien.

jack | Cómo se pasa la vida | 4 Agosto, 7:24pm | 20 comentarios

Quien diga que perro viejo no aprende truco nuevo, se equivoca. Yo soy el ejemplo. Explico.

Tengo un amigo que tiene la virtud de ser Tauro (que no Buey). Seré discreto con su nombre: empieza con A, y termina con arón. Pues bien, llegó un día muy campechano, con un tablero de algo que siempre tuve en mal aprecio: Ajedrez.el rey sangrante

-"¿Sabes jugar?" -dije no-

-"Te enseño" -dije sobres-

Comenzó a "cocinarme" con las de rigor, era yo "chapulín". Me venció más de una vez, creando en mí la inevitable adicción a tan antiguo juego. Aprendí algo básico: a perder, pero no me gusta. Ahora sólo quiero ganar.

En un año pasé de "inútil" (Elo de -32) a "avanzado" (Elo 1300). A mis 33 años es un logro, si consideramos que la mejor etapa para ser un As del tablero, es la infancia. Es más, gracias a esta maravilla, figura en mi expediente laboral un Acta Administrativa: "Por jugar el juego de Ajedrez"; Ja!

Sigo entrenando. Tengo pendiente una partida con un Gran Maestro (Elo superior a los 2650), el danes Bent Larsen; mejor conocido como el vikingo. Fue varias veces retador a la corona mundial (en manos de los rusos), además de 1er. tablero en el match Rusia vs Resto del Mundo, por encima de Fischer, 2do. tablero. Él me espera paciente, en Mendoza, Argentina. Hasta ahora, lo más reciente que sé de él, me lo envió en un libro autografiado para mi, que leo torpemente (está en Inglés).

Son sus mejores poemas; ahora estoy cierto.

jack | Cómo se pasa la vida | 4 Agosto, 7:23pm | 5 comentarios

Una mañana "X" oí a mi tío Migue ejecutar los acordes de "El Rock de la Cárcel", y me encanté. Casi a diario lo perseguía, guitarra en mano, por su casa. Una tarde se cansó y me dijo:

-"¿Sabes por qué aprendí a tocar la guitarra? -negué con la cabeza-

-"Porque andaba chinga y chinga a mi papá, como lo haces conmigo" -agregando- "¡Aprende!¡Ya tienes la pinche guitarra!" -silencio- "¿Sabes leer?" -moví la cabeza en varias direcciones- "Pues ahí esta el método, luego veo qué tanto avanzaste".

Ante tanto despliegue psico-pedagógico, no me quedó más remedio que aprender a dar de guitarrazos, pero no en ese momento, pues tenía seis primaveras y no sabía leer. Fue hasta 10 años después, pasado el trance traumático (y gracias a Mi LIbro Mágico), que inicié mi aprendizaje. Los boleros de rigor me revelaron el grado de hipnotizmo que dicho instrumento provocaba en las mujeres. Estaba claro: si quería "cazar", debía valerme de alguna herramienta "rudimentaria", y así me hice "trovador".

Con la guitarra llegó la bohemia... y lo demás fue lo de menos. ¡Gracias Tío Migue! (gracias también a Los Panchos, a San Álvaro Carrillo y, claro está; a Carlitos Santana).

jack | Cómo se pasa la vida | 4 Agosto, 7:21pm | 2 comentarios

saul kakMilité como aficionado en varios equipos. Fui americanista (pero no se lo digan a nadie), cuando "El Ruso" Brailowsky, Batata, Ortega, Outes y Alfredo Tena; literalmente la reventaban. ¡Que jugadores! Un deleite verlos volar. Era inocente, y no sabía de monopolios empresariales ni corrupción. Luego vino la etapa rebelde y al descubrir lo antes mencionado, abrace los colores azul y oro: Puma a morir (Hugo, Olaf, Negrete, "Pareja"). Vinieron las grandes temporadas y con ello la etapa final de la adolescencia. En ese entonces ya me jodía cuando me decían lo que tenía que hacer. Alguien (no sé quien) mencionó una mañana futbolera:

-"El Hugo le va a los Pumas, porque su tío Oscar es fan del equipo".

¡Pa' qué, primo! Estaba en ese momento dispuesto a irle al que fuera, y me encontré con una opción que sería representativa por muchos años: El Guadalajara. Tuve que apechugar mis metamorfósis animalísticas: de Aguila a Puma, y de Puma... ¡Chiva! Pero mi amor por el fútbol siempre ha superado cualquier rubor.

Un día desperté de mi letargo futbolero y descubrí que existía balompiè de primera división en Tuxtla Gutiérrez, entonces, por un extraño encantamiento; me transformé en Jaguar.

 

jack | Cómo se pasa la vida | 4 Agosto, 7:20pm | 1 comentarios

Una ardorosa tarde de abril, se me ocurrió acercarme a la Facultad de Humanidades, Campus VI, de la Universidad Autónoma de Chiapas (UN.A.CH.). Encontré una licenciatura llamada Lengua y Literatura Hispanoamericana y yo, por supuesto, me inscribí. Ingresé en 1993 y egresé (a duras penas) en el año de 1997.

Ahí viví el despertar del movimiento zapatista (1° enero de 1994), un temblor de la chingada (22 de octubre de 1995) y una mujer verde pastel, que me dejó sin ciudad un par de años.

jack | Cómo se pasa la vida | 4 Agosto, 7:16pm | Comentar acerca de esto

Con Mercedes se fue una etapa de nuestra niñez, pero apareció una disputa que definiría nuestra manera de ver la realidad de las cosas (al menos la mía; sin albur).

Hay un río que sirve -por así decirlo -de línea fronteriza entre el pueblo de mi abuelo y el pueblo de Tiltepec, exactamente a la mitad de ambos. La pregunta filosófica, casi metafísica, era la siguiente: ¿De quién carajos era el río? Eso no importó hasta que comenzó la ridícula competencia entre las dos poblaciones.

Un día el pueblo de mi abuelo logró abrir un kinder, y el pueblo vecino hizo lo mismo. Y se inició la carrera, siempre encabezando las reformas el pueblo de mi abuelo. Primaria - primaria; secundaria - secundaria. Llegó la opción de la educación preparatoria, y se desató la lucha. Ambos querían una preparatoria, pero la Secretaria de Educación les dijo en un perfecto lenguaje academico que eso era una soberana pendejada. No llegaban ni siquiera a cumplir el mínimo de alumnos entre las dos poblaciones, y por lo tanto no podían andar creando escuelas como si fueran palomitas. La única solución era construir una para que ambos pueblos accedieran a ella. El problema fue este: ¿De qué lado del río se construiría? Las diferencias arreciaron.

Yo necesitaba una orientación de carácter dialéctico, Mi padrino Carlos me habló de la universalidad de las cosas, y lo resumió en una frase de Heráclito: "Nadie se baña dos veces en el mismo río". No estaba mal, pero le faltaba un ingrediente, y mi tío José lo dio con una frase que no olvidé jamás: "El río es de quien lo trabaja". Y me prestó un librito de dibujos y pequeños escritos titulado: Marx para principiantes. Me atrapó.

En fin, después de varias reuniones mediadas por autoridades de la Secretaría de Educación, se construyo la preparatoria en el lugar más democrático que existía: ¡En medio del río!

jack | Cómo se pasa la vida | 4 Agosto, 7:16pm | Comentar acerca de esto

El pueblo de mi abuelo –que ayudó a fundar allá por 1930 –era mi refugio vacacional. Cerros, ríos, veredas y el Parque Central. Ahí, mis cuates y yo nos deleitábamos viendo caminar a Meche. Nadie cruzaba el parque como ella, con sus vestidos de hilo, que transparentaban el deseo, nuestro deseo por verle cada mañana con rumbo al nixtamal. Pero como dijera mi madre: “la felicidad siempre viene acompañada de la tristeza”; sucedió.

No sé cómo nos enteramos un día que Meche se iría del pueblo. Un extraño (para nosotros) llegaba a desposarla. Hicimos una reunión de emergencia entre las ramas de un gran árbol de almendra, a un costado de la Iglesia. Tan enajenados estábamos por la serie de El Avispón Verde, que, más rápido que inmediatamente, iniciamos un plan de contingencia contra aquel suceso. Nada más de acordarme…

Comenzó la “lluvia” de ideas. 1.- Rapto (descartada por inoperante); 2.- “Tronar” el carro donde se la llevarían (descartada por ignorar cómo); 3.- Matar al pretendiente (descartada por estúpida e imbécil) y 4.- Ir a comer nieve con galleta en la tienda de Don Limber (aceptada por unanimidad y con voto de calidad de mi primo “Cachela”, quien iba a pagar).

No es que nos rindiéramos, pero con nueve años, no se podía hacer mucho. Era simple, realmente no podíamos hacer nada contra el destino de Meche.¡Pinche destino! Luego supe, murió de cáncer de matriz. ¡Pinche cáncer!

 

jack | Cómo se pasa la vida | 4 Agosto, 7:14pm | Comentar acerca de esto

Cómo se pasa la vida

Cómo se pasa la vida podría ser tan interminable como toda la vida. No lo soportaría nadie, ni su perpetrador. Sería inútil y monótono hasta la locura. Estamos condenados a repetirnos adentro tanto como afuera. Sólo la grande dósis de ausencia o de inconciencia con que vivimos los días, nos hace regresar, un día con otro y día con día recien nacidos, al espejo.

R. G.

jack | Cómo se pasa la vida | 4 Agosto, 7:12pm | 13 comentarios