Julio 2007
El odio que se ve, el odio que vemos un día, paraliza, cierto, y transcurre impune delante de nuestros ojos, completamente hipnotizados.
El odio que se oye y no se ve, el que transcurre pared de por medio y no podemos dejar de oír, el sonido del odio, deja una visión de cueva de alimaña, un frío de alma del que probablemente nunca sanaremos.
Ricardo Garibay
¿Quién dibuja a esas mujeres? ¿Quién traza cuerpos y destinos? ¿Quién vive un rito estrictamente personal a la luz de una vela y en el tramado perfecto de lo que se siente obligado a hacer?
Se trata de un acto de magia sucia. El milenario conjuro del cazador que atrapa a su presa al dibujarla en la rugosa pared de la caverna que se repite en una cabaña perdida en Lomas de Poleo. Los brazos tienen que ser tan precisos como los actos, dibujar a esas mujeres es invocarlas, atraparlas y por fin poseerlas. Cada una de ellas corresponde a una obtusa línea en el tramado del rito.
Tras cada una de las mujeres dibujadas en la tabla está el placer. El efímero placer de ser como Dios.
La penumbra, el rotundo silencio del desierto, todo esta listo, ordenado y exacto. La liturgia del horror personal se inicia esta noche con la última de las mujeres pintadas. Ellas, las mujeres sacrificadas, viven su muerte en esta tabla, aquí están las muertas que deberan venir a completar la obra del oscuro artista.
Víctor Ronquillo
... Sí, me pelié con el Papa. Me pelié porque fuí al Vaticano y ví los techos de oro. Y después escuché al Papa decir que la iglesia se preocupaba por los chicos pobres... Pero, ¡vendé el techo, fiera, hacé algo! Las tenés todas en contra, encima fuiste arquero. ¿Para qué está el Banco Ambrosiano? ¿Para vender drogas y contrabandear armas, como se escracha en el libro Por voluntad de Dios? Yo lo leí, no soy un ignorante. Y también estuve con el Papa porque soy famoso.
Fue... fue decepcionante. Yo siempre lo cuento: le dio un rosario a mi mamá, le dio un rosario a la Claudia, le dio un rosario no sé a quién, y cuando llegó mi turno me dijo, en italiano: Este es especial, para vos. A mí me salió decirle gracias, nada más. Yo estaba retenervioso. Seguimos caminando por ahí, y le pido a mi vieja que me muestre el de ella...Era, ¡era igual al mío! Pero yo le dije a la Tota: "No, el mío es especial, me dijo el Papa que era especial". Entonces me le acerqué y le pregunté: "Disculpe, Su Santidad, ¿cuál es la diferencia entre el mío y el de mi mamá?". No me contestó... Sólo me miró, me palmeó y sonrió, nada más! Diego, no rompás las pelotas y picátelas que tengo más gente esperando, eso me dijo con la palmada en la espalda.
Diego Armando Maradona
(Yo soy el Diego)
1961 / Escuinapa
Una vez ensilló y montó un tigre, creyendo que era burro, y otra vez se ató el pantalón con una serpiente viva –y vio que no era cinturón porque le faltaba la hebilla. Todos le creen cuando explica que ningún avión aterriza si no le echan unos granos de maíz en la pista o cuando cuenta la terrible matazón que hizo el ferrocarril el día que enloqueció y en lugar de avanzar de frente se echó a correr a lo ancho. -Jamasito miento –miente el Güilo Mentiras.
El Güilo, pescador de camarones en los estuarios de Escuinapa, es lenguaraz del rumbo. Pertenece a la espléndida estirpe latinoamericana de los cuenteros, magos de la charla de mostrador o fogón, siempre por hablado, jamás por escrito. A los setenta años, le bailotean los ojos. Se ríe de la muerte, que una noche vino a buscarlo:
-Toc toc toc –golpeó la muerte.
-Adelante –invitó el Güilo, zalamero, desde la cama-. Te estaba esperando.
Pero cuando quiso bajarle los calzones, la muerte huyo despavorida.
Eduardo Galeano
Lo sé muy bien, soy de una timidez enfermiza, estar en el mundo me es hierro, me es guijarro. Hasta el agua, casi siempre mi aliada, resbala seca y hostil contra estos labios que la quisieran almendra y encaje; al atardecer, bajo la luz ambigua que todavía me permite errar por la ciudad, el perfil de las nubes, ese perfil suavísimo, lacera brutalmente en mi piel y me obliga a huir gritando, a refugiarme bajo los portales. Me aconsejan que viaje en subterraneo para mayor seguridad, o que me compre un sombrero de alas flotantes. De nada vale que me hablen con el tono que suscitan los niños, yo miro hacia lo lejos donde sin embargo hay una golondrina esperando para afilar sus tijeras en mi cuello. Los consejeros municipales han llegado a votar créditos para mi protección, la gente se preocupa por mí.
Gracias señoras y señores, me gustaría retribuir tanta gentileza con ternura y civilidad; desgraciadamente ustedes estarán siempre allí y eso es acantilado a pique, máquina para moler la sombra, insoportable exageración de una bondad armada de garras de coral. Cada vez me parece más penoso complicar la existencia ajena, pero no queda ninguna isla desierta, ninguna arboleda de mala fama, ni siquiera un corralito para encerrarme en él y, desde allí, mirar a los demás bajo la luz de la alianza. ¿Tengo yo la culpa, oh tierra poblada de espinas, de ser un unicornio?
Julio Cortázar
(Último round)
El catecismo me enseñó, en la infancia, a hacer el bien por conveniencia y a no hacer el mal por miedo. Dios me ofrecía castigos y recompensas, me amenazaba con el infierno y me prometía el cielo; y yo temía y creía.
Han pasado los años. Yo ya no temo ni creo. Y en todo caso, pienso, si merezco ser asado en la parrilla, a eterno fuego lento, que así sea. Así me salvaré del purgatorio, que estará lleno de horribles turistas de la clase media; y al fin y al cabo, se hará justicia.
Sinceramente: merecer merezco. Nunca he matado a nadie, es verdad, pero ha sido por falta de coraje o de tiempo, y no por falta de ganas. No voy a misa los domingos, ni en fiestas de guardar. He codiciado a casi todas las mujeres de mis prójimos, salvo a las feas, y por lo tanto he violado, al menos en intención, la propiedad privada que Dios en persona sacralizó en las tablas de Moisés:No codiciarás a la mujer de tu prójimo, ni a su toro, ni a su asno... Y por si fuera poco, con premeditación y alevosía he cometido el acto del amor sin el noble propósito de reproducir la mano de obra. Yo bien sé que el pecado carnal está mal visto en el alto cielo; pero sospecho que Dios condena lo que ignora.
Eduardo Galeano
El acto mágico
... un día recibió a un hombre que estaba al borde del suicidio porque no soportaba la idea de quedarse calvo a los 30 años. Había probado todos los tratamientos posibles sin éxito. El hermano le preguntó por boca de la anciana (Pachita): "¿Crees en mí?". El hombre respondió afirmativamente, y de hecho, tenía fe en Pachita. El espíritu le dio entonces estas instrucciones: "Consigue un kilo de excremento de rata, orina encima y mézclalo bien hasta obtener una pasta que te aplicarás en la cabeza. Este remedio te hará crecer el pelo". El hombre se quejó suavemente pero Pachita insistió, diciendo que, si quería evitar la calvicie no había más remedio. Él decidió entonces someterse a este insólito tratamiento. Tres meses más tarde volvió a visitarla y le dijo: "Es muy difícil encontrar excrementos de rata, pero al fin localicé un laboratorio en el que crían ratas blancas. Convencí a un empleado para que me guardara los excrementos. Cuando reuní el kilo, oriné encima, hice la pasta y entonces me di cuenta que me daba lo mismo no tener pelo. Por lo tanto, no usé el ungüento y decidí aceptar mi suerte".
Alejandro Jodorowsky
(Psicomagia)
Se hace miel de Panocha, y estando de punto se aparta de la lumbre; se le echa entonces clavo, canela y culantro tostado, todo molido, ajonjolí tostado, piñones y almendras; se le añade bizcocho martajado, y se deja embeber cosa de una hora. Estando fría la pasta, se vacía en platón, cajetas o cartuchos de papel. En los dos primeros casos se adorna la superficie con ajonjolí tostado, piñones, almendras, nueces en cuartos y un polvillo de canela.
Nuevo cocinero mexicano en forma de diccionario /1888/pp. 17-18
(¡LAS ONCE Y SERENO! / Tipos mexicanos siglo XXI)
Al gobernador electo de Chiapas Pablo Salazar Mendiguchía, al otro día de las elecciones fue a verlo un médico que se decía amigo de él, pero que nunca dio la cara durante la campaña, por el contrario, se le sabía en la "casa de enfrente". Este galeno en cuanto supo del triunfo aliancista, se coló entre los que fueron a visitarlo y en cuanto pudo lo abrazó, manifestando su más ferviente felicitación, repitiendo:
-Ya ganamos, Pablo. Ya ganamos, ya sos gobernador.
-Así es. Así es- Dijo el candidato ganador, exhausto del esfuerzo realizado en los últimos días. Dando la mano y abrazando a todos los que llegaban de corazón o impulsados por la clásica cargada.
Aquel médico, que no lo soltaba de un brazo, se le pegó para susurrarle al oído:
-Hermano, quiero que cuando menos me des la dirección del ISSTECH, por favor.- Salazar, medio en broma, pero también medio en serio, ante tanta insistencia, le dijo:
-Como no, está en el Libramiento Norte y Calzada 24 de Junio.- Y siguió atendiendo a los demás chiapanecos que querían saludarlo.
Alfredo Palacios
(Minihistorias del poder y el pueblo)
El licenciado Enrique Lara, el famoso Panyú, quien fuera diputado y orador en época del gobierno de Efraín Aranda Osorio, fue famoso por ser enamorado y poseedor de una voz fuerte y gruesa. Con frecuencia visitaba el Íntimo de Emma Luna o el cabaret de María Jedionda, los dos únicos centros que existían contra la tristeza con mujeres de la vida galante, en los años cincuenta. A uno de estos, en que el lugar estaba silencioso porque había poca clientela, llegó una noche diciendo con vos estentórea.
-¡Buenas noches, bellas damas de la oscuridad de este alegre centro que aleja la tiricia y nos llena el alma de muchas ganas de vivir! ¡Llegó su querido Panyú, esta noche no podré gozar de sus caricias porque ahora le toca a la Ame, para que mañana amanezca chiflando cual Jilguerito! ¡Ay, ay, yay! ¡Y sírvanme bien porque soy sus padre, cabrones!
Alfredo Palacios
(Minihistorias del poder y del pueblo)
Y entonces el primer curso de diplomacia fue inaugurado cuando Judas, con discreto beso en la mejilla, comerció al maestro.
Óscar Palacios
(cuentos y recuentos)
Inicio
Bienvenido
Bio-bibliografía
Posts Recientes
- Ocías el soñador
- Uno al infinito
- Y si amanece por fin...
- Jonhny Be Good
- Nuevas tribus urbanas
- El resto de mi vida
- El Planeta Azul, S.A. de C.V. de R.I. ...
- La culpa es del olmeca
- El perfecto salvaje
- La ciudad idiota
Categorías
- Autores varios (106) [atom | rss]
- Cómo se pasa la vida (22) [atom | rss]
- Colaboradores (82) [atom | rss]
Búsqueda
Archivos de Blog
- Octubre 2008 (1)
- Septiembre 2008 (3)
- Agosto 2008 (1)
- Julio 2008 (1)
- Junio 2008 (1)
- Mayo 2008 (1)
- Abril 2008 (1)
- Marzo 2008 (2)
- Febrero 2008 (1)
- Enero 2008 (1)
- Diciembre 2007 (1)
- Noviembre 2007 (1)
- Octubre 2007 (1)
- Septiembre 2007 (7)
- Agosto 2007 (1)
- Julio 2007 (11)
- Junio 2007 (1)
- Mayo 2007 (1)
- Abril 2007 (4)
- Marzo 2007 (4)
- Febrero 2007 (3)
- Enero 2007 (2)
- Diciembre 2006 (8)
- Noviembre 2006 (8)
- Octubre 2006 (15)
- Septiembre 2006 (27)
- Agosto 2006 (96)