Warning: Missing argument 1 for JawsURLMapping::Parse(), called in /home/.auditor/creearteadmin/creearte/aaron/index.php on line 53 and defined in /home/.auditor/creearteadmin/creearte/aaron/include/JawsURLMapping.php on line 190
Lugar para contemplar - El lado oscuro de la luna

inicio

Categorías

 

 

No hace mucho tiempo  alguien me explicaba que para curarse de algo, primero hay que saber sanarse. en realidad no entendía la idea: curarse es aliviar el cuerpo; sanar es curar el alma.

¿a qué viene todo esto? Trato de hacer una reflexión sobre algo que  no puedo tocar: el alma. Este personaje dentro de nuestra vida; que dicho sea de paso, no considero su existencia como lo han manifestado las religiones; prefiero nombrarle conciencia; es pues una parte de todo acto creativo.

 

Tomar medicamentos es un mecanismo tramposo para aliviar dolores físicos; sanar es buscar desde dentro y provocar que el cuerpo con toda su bioquimica elimine ese dolor que nos lastima.

 

El acto de la sanación; así me lo decían, es eliminar la idea de las medicinas y consumir otros elementos más naturales y ayudar al cuerpo a sanar desde el alma; es decir desde la conciencia.

 

Es evidente que no puedo olvidar esos actos de sanación tan comunes; el “sana sana, colita de rana, sino sana hoy sanará mañana”. Este era el perfecto placebo de papás huevones despreocupados del  dolor y esos raspones producto de  nuestra manera tan lúdica de interrumpir a la mitad de una fiesta. No sé por qué; insisto; no sé por qué los papás,  incluidos los míos, aplicaban la medicina del “sana sana”, sólo cuando había otras personas presentes; normalmente sucedía en reuniones o fiestas donde también habían otros niñitos que tenían la lúdica consigna de chingar a los adultos. Y sí, después de mí, eran otros los caidos y los raspados de las manos o las rodillas; y por supuesto lloraban y los papás corrían a levantarlos y otra vez el “sana sana” no sin antes voltear a ver a los otros papás para que vieran lo buenos padres que eran. Siempre he creido, y lo digo porque así sucedía, de no ser por lo padres de los otros niños; el “sana sana” se hubiese convertido en un “¡deja de estar chingando!” o en no menos famoso “¡ya van tres!” o tal vez en “¡cuando lleguemos a la casa vas a ver!” pero nada se le asemeja al  incomparable: ¡te lo dije!.

LOS ELEMENTOS PARA LA SANACIÓN

en todas esas fiestas en las que estuve con mis hermanos y mis papás; después de algunos “te lo dije” una que otra mirada penetrante de mi mamá; y sobre todo que entre mis hermanos y yo eramos cuatro niños; era lógico esperar la desesperación de mis padres. Sin embargo sucedió un milagro. En una de tantas reunión mi padre me dió el ejemplo más claro del “sana sana”. estaba jugando no sé a qué; de repente salí corriendo y me tropecé con un ladrillo que sostenia la pata de una hielera; al caer me raspé las manos y las rodillas. Al ver mi caida todos voltearon; yo esperaba que mi papá corriera a donde estaba y me recitara el “sana sana” completito; pero no. desde la mesa donde tenía su copa me dijo: ¡Ven para que te levante!  Yo me lenvanté corrí hasta donde estaba. -ya vete a jugar... y fíjate cuando corras porque puedes tirar las cervezas de la hielera- en ese momento no entendí, el “sana sana” había muerto. El acto de la sanación milagrosamente en una burla: ven para que te levante. 

Toda esa tarde en lugar de jugar, me senté a observar a los otros, niños y adultos. Habia pasado algo que no entendía. ¿por qué al levantarme despues de ver mi manos raspadas me sentí bien? ¿por qué al llegar hasta donde estaba mi papá ya no había dolor?...

 Ahí, en ese instante había muerto mi “sana sana”.

Desde el patio observaba por que ellos, los adultos estaban reunidos, por nosotros, los niños corriamos. Ellos los adultos se reunián para sanarse de algo, nosostros, los niños jugabamos. Ellos reían y cantaban, nosotros gritábamos y corríamos. Pero en todo esto ¿qué papel jugaba la hielera, el ladrillo y las cervezas?

Mientras pasaban los minutos que para mí eran horas, pensaba en todo esto. Era la hielera algo así como un cofre del tesoro; o el arca de la alianza, o la caja de pandora, o la maleta donde guardaban al muñeco Titino. Con los años, ya en la universidad entendí que una hielera es todas esas cosas según quienes estén alrededor de ella. Y como era de esperarse; después de tantas reflexiones comprendí que no era la hielera en sí, eran las botellas y  sobre todo el alcohol dentro de ellas.

De esa manera entendí el poder de sanación que tiene el alcohol.

Digo, desde la antigüedad el alcohol está ligado a la sanación; “todas las dolencias se sanan con alcohol, por eso abunda en los hospitales y las cantinas” decía mi abuela. Por eso a veces pienso que esa noche, la de la última cena de cristo, el vino fue un acto de sanación y de hecho, sigue existiendo como tal.

El “ven para que te levante” no dejaba de rondar en mi cabeza. ¿qué significaba todo eso?.

Pasaron los días y mis tardes ya no eran las mismas; las costras en mis manos ya no eran las mismas. Y llegó otro fin de semana y con él, la inevitable fiesta. Ese día me propuse no correr;  es más, ahora que lo recuerdo, desde ese día no volví a correr.  Pues bien; esa tarde estuve sentado junto a lo que imaginé era la maleta de Titino. Busqué entre todos ellos y dí con el más parecido a muñeco; creo que era un compadre de mi papá; que hasta donde tengo uso de razón era mi padrino. Después di con el que veia a la hielera como el arca de la alianza. No sé quien era esa persona, pero lo que sí sé, es que mientras más cervezas tomaba, más  creía tener la razón. La caja de pandora resultó ser para un señor que desde que destapó la primer cerveza todo lo convertía en pleito y discusión.

Para mí, la hielera era como el cofre del tesoro. Y por alguna razón que no comprendo, metí la mano al cofre del tesoro y saqué una cerveza. Las cervezas de lata de antes, eran de metal de verdad con tapitas de lámina; las de ahora son de aluminio que también sirve para hace satelites y aviones; las de antes eran verdaderas latas de lámina. Pues con una de esas tapas me corté un dedo; le herida era profunda. Corrí hasta donde estaba mi papá y me agarró la herida me quitó el bote  de la mano y me lavó la herida con la cerveza; la sangre dejó de salir. Por eso ahora entiendo que la cerveza en realidad es milagrosa...

supongo que en realidad se trata del alcohol o esa necesidad de sentirme sanado.

Las penas con pan son menos. Muchas veces me han dicho, al menos nos sana cuando nos lo dicen.

Durante mucho tiempo he buscado cuáles otras cosas pueden sanarnos. A lo mejor todos los exagramas del  I-ching o el Tao o de plano el Tarót no me sanen o no me sean favorables no tanto como el arca de la alianza. “En la enfermedad está la cura” que nos decía una señora que rameba y nos rociaba con aguardiente... aguardiente, otra vez el alcohol... otra vez el alcohol y un poco de saliva.

Y todo  esto  no me era ajeno por que  la saliva era la medicina más barata de los niños. Con un poco de saliva se curaba todo; no había herida que no sanara con saliva; no había estampa que no se pegara con saliva; pero sólo una merecía un respeto muy especial; la estampa del Santo  el enmascarado de plata tenía que ser pegada con saliva nueva.

Nos servía para todo y para sanar. Una cruz pintada con saliva de borracho cura el mal de ojo.

A partir de la secundaria y  el bachillerato; el acto de la saliva tenía otras aplicaciones de sanación y no me refiero a la expirementación sexual, sino al hecho de escupir en la cara a tus enemigos. Esto era y significaba un acto de sanación y de liberación. En mi caso y aún cuando no llegaba a escupir a nadie en la cara, terminaba escupiendo sangre en los baños. En eso pleitos escolares siempre existía alguien que se ponía en medio de los contrincantes y decía: “el que escupa primero” yo no reaccionaba a tiempo y por eso escupía sangre en los lavaderos del baño. Por eso decidí que para actos de sanación con la saliva, con mis labios en los  labios  de ellas, me sanaban todas mis heridas y todos mis dolores. Lo demás con la saliva  era un acto de imaginación y tan  sólo por eso, me sanaba.

LOS ACTOS DE LA SANACIÓN

Lo nuestro duró tan poco que nunca empezó- así le dije alguien que me abandonaba. Sin embargo fue lo correcto. Ahora me doy a la tarea de revivir un cadaver que nunca nació. Sanarlo; revivirlo; cambiarlo... simplemente hacer algo por recupear el espacio de ese creearte que se niega a morir porque no ha nacido, pero en algo si soy muy claro: con cerveza se recupera.

Gracias por el viernes, gracias por la guitarra, gracias por el jazz, gracias por los libros, gracias por las tortas de macabil, por la botanas, gracias por los alérgicos a los camarones, gracias por las que se aguantan a una cerveza más; gracias por los que por extrañas razones del fantasma del mandil, se callan; gracias por no haber perdido nuestra capaciad de asombro.

salud

 

 

aaron | Textos Teatrales | 23 Julio, 12:49pm | 3 comentarios

HOY 28 DE SEPTIEMBRE DEL 2006

LOS SUEÑOS

Desde hace algunos años escribo sobre mis sueños: Todos empezó como empiezan las cosas en la pubertad, como un juego; sin embargo con el paso de los años me dí cuenta que tenía  ideas escritas en cuadernos llenos de dibujos y rayoteos grotescos.

Nunca supe cómo y de qué manera ésta dinámica se convirtió en lo que ahora es; debo reconocer, que por aquellos años, el orden y la organización no estaban dentro de mis interses.  Esto inició así

Un día de tantos escuché una conversación sobre los sueños húmedos (aclaro que nunca he terminado por comprender el concepto); esto lo escuché de un primo que hablaba con uno  de sus amigos; en ese tiempo tenía casi once años y lo único que llegué a entender, es que se orinaban en la cama cuando soñaban con mujeres.

Otras veces escuchaba que alguien había soñado algo que no recordaba con claridad y le resultaba complicado contarlo a los demás. De esta manera, me di a la tarea de escribir un diario de sueños; así podría recordarlos y leerlos en cualquier ocasión.

No empezó del todo bien. Recuerdo que que el primer sueño que escribír era sobre aquella conversación que escuché sobre los sueños húmedos:

  "caminaba por la cama, media como 15 centímetros y la cama era fría, con arena. me dieron ganas de orinar, tenía muchas ganas de orinar, no me aguantaba. corría por toda la cama buscando un lugar para ir a orinar, quería esconderme. sentía que alguien me observaba y sentía mucha pena. no pude aguantarme y me oriné, lo hice con mucha fuerza, al hacerlo me daba verguenza porque sentía que me miraban mujeres, eso me daba más pena"

cuando desaperté sentí que me había orinado en la cama; me revisé y todo estaba en orden; busqué para ver si alguien me observaba y nada, todos dormían; pero el frío que sentía era demasiado para una  noche de verano. Fui al baño y oriné como si hubiran pasado 7 días; lo que sentí al hacerlo aún no lo puedo explicar. 

Pasaron días y fue entonces  cuando me decidí a continuar con la dinámica. Escribía todos los días hasta que completé una libreta que en la portada tenía una imagen de una mujer que se parecía a brooke Shields. Al concluir esa libreta inicé la lectura de los sueños anteriores; en lagunos casos, sólo ponía la fecha y si no recordaba el sueños lo explicaba: No Recuerdo.  Esto sucedió muchas veces y tuve que resumirlo en dos letras NR, es decir, en una hoja podía escribir lo de una  semana.

Sin embargo, agregué otro detalle. A veces cuando no recordaba el sueño, durante el día me venían a la mente, imágenes de los soñado la noche anterior; colores, sensaciones, sabores, olores, emociones, etc.  Este detalle lo escribía tomando encuenta la hora del día en que sucedía el recuerdo y describía lo que me  lo que me provocaban.

 

Así; como un juego de adolescentes, continué escribiendo mi diario de sueños. muchos me han dicho que esto es como oro molido en las manos de un Psiquiatra. No creo que sea para tanto. Sin embargo; ahora a mis 33 años, leer mis sueños de  cuando tenía 17 años, me provoca nuevas emociones.

 Ahora continúo escribiendo este diario; pero por supuesto, la dinámica se ha modificado; ya casi no utilizo libretas, casi todo lo hago en  la computadora; esto de la tecnología me ha obligado tener orden para la clasificación de archivos.

La dinámica se ha ido midificando a causa de los libros que han caido en mis manos. por tanto el ejercicio lo he dividido de la siguiente manera:

1.- Escribir el sueño siempre y cuando lo recuerde. si en transcurso del día recuerde algo, lo anoto para completar(supongo que ese detalle, de alguna manera, debe modificar la frescura del sueño).

2.- Escribo todos los detalles que pueda recordar durante los días siguientes al sueño.

3.- Realizo una interpretación del sueño (en este caso lo hago sin más influencia que  dictado por el sentido común).

 

Con todo esto debo decir, que poco a poco iré transcribiendo lo que aún sigue en las libretas. Mientras tanto, debo decir que soy Aarón Vite y hoy soñé esto:

"sentía dolor en los pies como si caminara sobre piedras filosas y calientes. no tenía calor, había un frío que me calaba los huesos. al fijar mi vista en el horizonte pude ver que todo era gris y desolado. fui acercando mi vista y me a mucha gente que me conoce pero nadie me podía ver(al menos eso sentía); yo estaba con ellos y ellos no se daban cuenta de mi prescencia; vi a nashely con el cabello muy corto y con uñas largas... Una luz me seguía desde lo alto y me daba frío. Gustavo, mi hermano caminaba hacia atrás como retrocediendo, venía de espaldas hacia a mí, en mis manos había un lápiz con el que intentaba escribir, me dolían la manos..."

 

MI EXPLICACIÓN: nashely, ayer se cortó el cabello, a Gustavo no lo he visto desde diciembre, hace unos días me compré unos huaraches, me sacaron una ampolla, tienen un clavo salido. Me dormí  en la sala con la ropa puesta porque estaba formateando un disco duro en mi computadora. no cené

RECUERDO DE LAS 10.30 DE LA MAÑANA: tenía ganas de escribir, pero no tenía papel, sólo había un espejo pero el lápiz no pintaba.

COMENTARIO SIMPLE: al recordar estas partes del sueño, me acordé de la imagen que aparece arriba

MI EXPLIACIÓN: aunque redacto en la computadora, tengo una libreta donde escribo cuando se descompone mi máquina o la formateo como anoche...

 

DESPUÉS CONTINUARÉ 

 

 

 

 

aaron | General, | Onírica | 28 Septiembre, 10:11am | 4 comentarios

 greg rawson

Fotografía: Greg Rawson

Hoy es casi imposible distinguir lo real de lo imaginario. Vivimos en un mundo donde no sabemos quién controla las imágenes que, a su vez, controlan nuestra consciencia. El monitor se ha vuelto el espejo de nuestra época; sin embargo,no sabemos si refleja el mundo exterior de la naturaleza, el mundo subjetivo interior, o quizás, es un reflejo de sí mismo, un espejo dentro de un espejo, sin origen ni fin.

- La cuarta dimensión del teatro, Josefina Alcázar. INBA, 1998. 

aaron | General | 27 Agosto, 7:48pm | 30 comentarios

Fatal error: Call to a member function GetAclPermissions() on a non-object in /home/.auditor/creearteadmin/creearte/aaron/include/JawsSession.php on line 324